LAS ARTESANAS QUE HICIERON DEL BOSQUE FUENTE DE INSPIRACION Y RECURSOS


Fecha: 24/01/2017


LAS ARTESANAS QUE HICIERON DEL BOSQUE FUENTE DE INSPIRACIÓN Y RECURSOS

  • Mujeres de cinco comunidades de San Martín desarrollan actividades productivas y conservan sus bosques.
  • Elaboran productos de alta calidad a partir de textiles tradicionales

En el departamento de San Martín, ubicado en el nor oriente peruano, un grupo de mujeres organizadas de cinco comunidades nativas, del pueblo indígena Kechwa, impulsa una importante iniciativa que les permite revalorar su cultura, empoderarse como protagonistas de su propio desarrollo, obtener recursos en beneficio de los suyos y, contribuir con la conservación de los bosques.

Se trata de mujeres artesanas, quienes con mucho ingenio y creatividad, y haciendo uso de insumos que le ofrece el bosque, elaboran correas, llaveros, bolsos, cartucheras y porta celulares que son comercializados en espacios claves de las regiones amazónicas, y hoy se preparan para la feria anual Expoamazónica 2017, mientras que de forma paralela se proponen llegar a más mercados.

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El fondo semilla

El desarrollo de esta actividad, que involucra a más de 60 mujeres de toda edad, tuvo como fondo semilla parte del incentivo económico que brinda el Programa Bosques del Ministerio del Ambiente a las cinco comunidades nativas socias en San Martín, en el marco del trabajo conjunto a favor de la conservación de los bosques. Dichas comunidades son: Chirik Sacha y Copal Sacha, ubicadas en la provincia de El Dorado; y Chunchiwi, Chirikyacu y Yurilamas, pertenecientes a la provincia de Lamas.

Si bien, la iniciativa recién comienza a tener mayor impulso, las mujeres artesanas han logrado que dentro de sus respectivas comunidades se promueva la equidad de género, al conseguir que el trabajo que desarrollan sea considerado por las Asambleas Comunales como parte del plan de inversión comunal, elaborado en el marco del convenio suscrito con el Programa Bosques. Es decir, consiguieron que sus comunidades confiaran en su emprendimiento.

 Esta incorporación significó que parte de los insumos que requieren para el desarrollo de su trabajo (como los hilos que adquieren en los mercados de Lamas o Tarapoto) sea financiado por el incentivo económico que les brinda el Programa Bosques (otros insumos ellas mismas lo elaboran con el algodón nativo que cultivan). Asimismo, implicó que cuenten con apoyo y asistencia técnica del equipo zonal del Programa Bosques en San Martín.

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Emprendedoras por la conservación

En el marco de su permanente proceso de fortalecimiento, las mujeres artesanas han elaborado ya una hoja de ruta para la elaboración de sus productos, identificando y presupuestando insumos, costos de producción, valor de venta en el mercado, inversión y posibles fechas de comercialización.

 Mercedes Tuanama Lumba, presidenta del Comité de Artesanas de la comunidad nativa Copal Sacha, recuerda que “antes nos preguntábamos como se hacían las correas y pensábamos que era muy difícil, con el apoyo del equipo del Programa Bosques hemos aprendidos cómo armar correas utilizando los tejidos que hacemos y nos hemos dado cuenta que es sencillo”

 Un momento importante en este proceso ha sido la capacitación en normas básicas para asegurar la calidad de la producción, combinación de colores y acabados. Estas acciones desarrolladas se complementaron con el empoderamiento en conceptos como identidad, liderazgo, representatividad y legitimidad, a fin de consolidar una preparación que permita a mediano plazo la sostenibilidad de la iniciativa.

 La presidenta del Comité de Artesanas de Chirik Sacha, Floripes Tuanama Lumba manifiesta que en su vida diaria solo elaboraban los productos para ellas y sus familias. “Hacíamos nuestros tejidos pensando en los colores y formas que más nos gustaban a nosotras y que necesitábamos para las labores diarias. Ahora combinamos mejor los colores y tejemos los mejores diseños para la venta”

 En cada una de las cinco comunidades, las mujeres artesanas se han agrupado en organizaciones, a veces solo de cuatro personas, que coordinan entre ellas para presentarse como un solo bloque en espacios clave para colocar sus productos. Por lo pronto, en el 2016, ya tuvieron su primera experiencia en una feria local realizada durante la competencia deportiva denominada Amazon Race Forest, la que se realiza en el apacible pueblo de San Antonio de Cumbaza, ubicado a 40 minutos de Tarapoto. Los resultados fueron alentadores para seguir planificando la participación en otros eventos.

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Bosques productivos

Las mujeres artesanas elaboran manualmente los “chumbes”, cintos multicolores de distintas medidas de ancho y largo, los cuales se convierten luego en la base para confeccionar una diversidad de productos como correas, llaveros, bolsos, cartucheras y porta celulares, entre otros. Cada artesana prepara sus productos después de culminar sus labores domésticas o en los espacios libres que le deja su quehacer diario, sin descuidar sus labores.

 De esta manera, estas mujeres emprendedoras han logrado identificar que los bosques comunales no solo les brinda seguridad alimentaria, agua, frutos y materiales para construcción de sus viviendas. Reconocen junto a los demás comuneros que el bosque es un activo que les está permitiendo generar alternativas para el desarrollo de forma ordenada, sostenible y sin contraponer conceptos como conservación y mejora de la calidad de vida.

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Programa Bosques en San Martín

El Programa Bosques inició su intervención en San Martín desde el 2011. La primera comunidad nativa socia fue Chirik Sacha, ubicada en el valle de El Sisa, dentro de la zona más vulnerable de la región, por su alto índice de deforestación. Hoy son cinco las comunidades socias que en conjunto aseguran la conservación de más de 28 mil hectáreas de bosques comunales, en beneficio de aproximadamente 400 familias.

 Actualmente, en el ámbito nacional, el Programa Bosques cuenta con 57 comunidades nativas en toda la Amazonía con convenios vigentes que, en forma conjunta, aseguran la conservación de más de medio millón de hectáreas de bosques comunales, en beneficio de aproximadamente 5 mil familias indígenas.  Estás comunidades se ubican en 8 regiones del país y representan a siete etnias ancestrales.